Le temps, le temps très vieux qui prépare sa vengeance,
L’incertain bruissement de la vie qui s’écoule
Les sifflements du vent, les gouttes d’eau qui roulent
Et la chambre jaunie où notre mort s’avance.
(Michel Houellebecq)

Con el archifamoso caso “Roe contra Wade” los USA abrieron de forma traumática las puertas de su legislación al aborto. En 1970, Norma L. McCorvey (”Jane Roe“) demandó al Estado de Texas, cuyo fiscal era Henry Wade, solicitando su derecho a abortar y alegando que había sido violada. Después de varios recursos, y una vez ya nacida la niña, en 1973 el Tribunal Supremo dictaminó que el feto no era sujeto de los derechos de la Constitución y que podía ser remozado del cuerpo.
El contenido central de Roe vs. Wade es que el aborto debe ser permitido a la mujer hasta el momento en que el feto se transforme en “viable”, es parte de su libertad personal. La viabilidad se coloca cerca de los siete meses (28 semanas) pero puede ocurrir antes, incluso en las 24 semanas, y se define como el momento en que el feto sea potencialmente capaz de vivir fuera del útero materno, sin ayuda artificial. Abundando, la sentencia divide el embarazo en tres períodos, durante el primer trimestre la privacidad de la madre es sagrada y deberá estar fuera del alcance de toda regulacion legal, desde el final del primer trimestre a la “linea de viabilidad” el Estado puede regular el derecho al aborto en defensa de la salud de la madre, y a partir de la linea de viabilidad el Estado para proteger la “vida en potencia” del niño, puede hasta proscribir el aborto excepto cuando esté en juego la vida o la salud de la madre. El “problema” es que el Tribunal Supremo flexibilizó y amplió al máximo los supuestos de “salud de la madre” incluyendo factores físicos, emocionales, psicológicos, familiares, económicos, sociales, vitales, etc, etc, convirtiéndola más en una especie de “bienestar” o “felicidad” que en “salud” propiamente dicha, abriendo con ello de forma genérica el derecho a abortar.

Sophie Marceau y Jennifer López
(Rolling Stones.- Paint in black)

Si con frecuencia he coincidido con Fernando Savater, y lo he llegado a admirar e incluso a defender en discusiones o charlas políticas sobre la cuestión nacional, no puedo en esta ocasión más que discrepar ante la decepcionante exposición de este; su artículo sobre el Aborto.
Partiendo de dos premisas muy acertadas:
1.- “Me parece muy comprensible que, digan las leyes lo que digan, el aborto siga constituyendo un problema moral para muchos ciudadanos. Es más, incluso me tranquiliza sobre la dudosa salud ética de nuestra comunidad que sea así”. También lo creo así, estamos ante un asunto medular de nuestra sociedad, y yo al menos, siendo cada vez más restrictivo en cuanto a los supuestos tolerables del aborto, trato de acercarme a el sin ningún tipo de prejuicio político, social, o religioso y con la mente bien abierta.

Lucía Jimenez y Cameron Diaz
(Billie Holliday.- Stormy weather)

Lucy Liu y Uma Thurman
(Kiss.- I was made for loving you)

Catherine Zeta Jones y Diane Lane
(Calamaro.- Paloma)

Jessica Biel y Monica Bellucci

Vicky M. Berrocal y Blanca Romero
(ZZ Top.- Blue Jeans Blues)
Pues nada, nos retiramos de la blogosfera juntamente con el año viejo, me resulta ya practicamente imposible escribir siquiera un post semanal. Un placer. Gracias a todos y muy feliz año nuevo.
(El blog quedará abierto un tiempo, sobre todo por los posts taurinos que veo que siguen siendo consultados. El día menos pensado implosionará)

Con ocasión del estreno de su última pelicula, en el diario Público (hay que leer de todo) transcriben una entrevista con el último genio.
Entre las preguntas:
Usted es simpatizante del Partido Republicano…
Me hice republicano en 1951. Era un joven de 21 años que estaba en el Ejército y quería votar por Eisenhower porque prometía que iba a poner fin a la Guerra de Corea. Pero tanto el Partido Republicano como el Partido Demócrata cambiaron profundamente en esa década, de manera que poco a poco me fui convirtiendo en un libertario. El Partido Libertario no se comió nunca una rosca, pero todo ese rollo de dejar a la gente en paz y no regular nada casaba muy bien con un tipo como yo, alguien que creció durante la Gran Depresión, vio a sus padres sufrir y nunca quiso que le dieran nada a cambio. Hoy en día, los políticos prometen cosas como regalar coches, al estilo de lo que hace Oprah Winfrey en su programa. ¡Te daremos cualquier cosa! Creo que la política está pervertida. Estamos en una época muy confusa. Mi mujer y yo somos libertarios. Cuando nos conocimos, ella era demócrata y yo, republicano. Nos juntamos en un punto intermedio, en mitad de ninguna parte…
Aunque no es propiamente un villancico, a mí quizá es la canción de Navidad que más me gusta. Pertenece a The Pogues, uno de los grupos más divertidos, auténticos y borrachuzos de las últimas decadas, que con aires típicamente irlandeses nos cuenta una historia rota de amores y alcohol en la Navidad neoyorkina.
Lo dicho, felices fiestas.
(* Féliz Navidad en el gaélico de Irlanda)

Enrique con su hija María.
Leía hoy por casualidad aquel verso de Baudelaire “yo soy la herida y el cuchillo”, y no he podido evitar acordarme de Enrique Urquijo, aquel tipo de mirada triste que te entregaba su alma desollada en una cinta de cassette con la misma sencillez que si te hubiera invitado a una cerveza. Ya no quedan músicos así, que sangren talento y honestidad hasta vaciarse por completo. Yo, que por aquel entonces era fanático del rock más cafre, siempre tuve un rincón para Los Secretos, aquel grupo que contaba mejor que tú mismo lo que sentías, nada me hace evocar aquellos tiempos como una de sus canciones, que ya son mías hace mucho y para siempre. Nunca fallan.
Nos cuenta hoy Anasagasti en su blog, que ayer noche, a la salida de un programa de televisión, le pidieron un titular deseado para los periódicos de la mañana, a lo que muy diligente contestó: “que ETA desaparezca”. Pero como persona analítica y de preclaro raciocinio, que lo es, añadió que era pesimista porque: “ETA es ya un fin en si mismo, sin ideal ni programa alguno, sostenido por un colectivo, la mayoria de chavales que no habían nacido cuando murió Franco. De hecho, las últimas detenciones así lo dicen”.
Bravo ¡¡. Veo que coincide conmigo en el post que escribí tras mi estancia veraniega en el Goierri. Pero amigo, no vale con una descripción aséptica de la situación, preguntate (que lo sabes) por las causas, a que se debe que tanto “chaval” imberbe ingrese en ETA para redimir a la patria vasca. Espero que llegue algún día en que todos nos lo preguntemos, quizá el PNV nos pueda ayudar con las respuestas.
Mucho tiempo ha, desde que escribí este post sobre los últimos libros leídos, y aparte de “La Regenta” a la que dediqué un post especial, esto es, creo, todo lo que he leído desde aquel lejano Abril. Aunque ahora no sé si el de Pinker lo leí antes o después. En fin, estos son. Como muchos ya no los recuerdo todo lo bien que quisiera, hago un bosquejo de cada uno algo apresurado.
No Ficción:
“Comunismo y Nazismo. 25 reflexiones sobre el totalitarismo del siglo XX.” de Alain de Benoist. Del que ya comente algo aquí. Traza con extraordinaria claridad los paralelismos entre estos dos tipos de totalitarismos, indagando las razones por las que el comunismo ha sido visto como benefactor si en la práctica ha sido tan despiadado como el nazismo. Se lee fácilmente, no es muy extenso y es extremadamente cristalino en sus postulados y conclusiones, introduciendo además en sus capítulos finales una crítica de las democracias actuales analizando sus rasgos adquiridos más típicamente totalitarios.
Este domingo, en el serio y circunspecto periódico oficial y canónico del desangelado régimen, si bien algo escocido por el poco apoyo gubernamental a sus inversiones multimedia, se escondía un artículo que bien podría haber pasado por el Apocalipsis de San Juan si El País fuera la Biblia, y la Biblia fuera El País, lo que no deja de ser bastante aproximado aquí y ahora. Lo firma Ramón Muñoz, y a pesar de su espeluznante tono, he de decir que aparte de extrañeza me ha producido grata opinión. El asunto, como no, es la crisis económica, y alejado de las simplezas gubernamentales, el autor nos pinta un panorama, particularmente en España, catastrófico y apabullante.
“Marchaos a Logroño”, les ha espetado la secretaria de la Ejecutiva del PNV, Belén Greaves, a un grupo de padres que quieren escolarizar a sus hijos en castellano. Pues muy bien, que vengan los judíos para La Rioja, que serán recibidos con los brazos abiertos, no hace falta decirlo, esta es también su casa, pero a los que se quedan, a los que consienten, a los que se callan, a los que maldicen de su puerta para adentro, a los que pasan de puntillas y se ponen de perfil, para todos ellos vaya esta brevísima fábula de Frank Pavloff que se puso de moda hace unos años en Francia, justo cuando Le Pen accedió a la segunda vuelta presidencial. Sé que no sirve de mucho pero al menos es bonita.








