De totalitarismos

 

 A menudo me sorprende la diferencia de trato que expresa o tácitamente, como un lugar común, otorgamos al nazismo y al comunismo. Mientras que el nazismo es considerado como el régimen más criminal del siglo XX, incluso de la historia de la Humanidad, el comunismo, que ha causado la muerte de un número mucho más considerable de hombres, sigue siendo un sistema perfectamente defendible en los planos político, moral o meramente intelectual.

 Con excesiva frecuencia se oye que el estalinismo es una desviación del comunismo, que Stalin pervirtió la doctrina de Lenin, pero a nadie se le ocurre decir que el nazismo es una desviación del fascismo. Lo cierto es que el comunismo ha sido exterminacionista allá donde ha sido instaurado en plenitud, en China, en Camboya, en Africa, y en tantos otros lugares. Si el nazismo es representado como el Mal Absoluto, si sus veinticinco millones de muertos son expresión de su propia esencia, ¿porque los cien millones de muertos del comunismo deben considerarse como un simple accidente del mismo? ¿Acaso es mejor masacrar en nombre de un supuesto bello ideal? ¿Es más elevado declarar la guerra a una clase social que a una raza? ¿Profilaxis social o racial?.

 También se suele decir, bien es cierto que con poca convicción, que lo de la URSS no era verdadero comunismo, pero si Lenin no era comunista ¿Quién lo era?. 

 En 1918 Lenin escribe a Zinoviev: “No hay que vacilar en golpear con el terror de masas a los diputados de los soviets cuando se trata de pasar a los actos”

 En 1919, Lenin declaraba: “Sería una gran vergüenza mostrarnos dubitativos y no fusilar por falta de acusados”

  En Krasnyi Match (La Daga Roja), órgano de la Cheka de Kiev, podía leerse en Agosto de 1919: “Nuestra moralidad no tiene precedente, nuestra humanidad es absoluta, porque descansa sobre un nuevo ideal: destruir cualquier forma de opresión y violencia. Para nosotros todo está permitido, pues somos los primeros que en el mundo han levantado la espada no para oprimir y esclavizar, sino para liberar a la humanidad de sus cadenas … ¿La sangre? ¡Que la sangre corra a mares¡.”

  Seguramente, en esta mejor prensa del comunismo haya tenido mucho que ver la Segunda Guerra Mundial, y el hecho de que el comunismo se aliara con las democracias liberales para derrotar al otro totalitarismo. Esto le dió carta blanca para extenderse y legitimarse, aparte de su eficaz acción intelectual y propagandística. Es evidente que si la guerra la hubiera ganado Hitler, su cuenta de muertos sería hoy muy superior, y la del comunismo se hubiera frenado en seco.

 Hoy, los dos terribles totalitarismos, el nazismo y el comunismo prácticamente han desaparecido, y es muy interesante la reflexión de Alain de Benoist de cómo el capitalismo (lo que quiera que ese “palabro” signifique) va adquiriendo de una forma “no brutal” los caracteres propios de un régimen totalitario, sutil pero profundamente, en la autonomización de la técnica, en el carácter prometeico de la ciencia, los monopolios industriales, la uniformización de las costumbres, el conformismo y la anomia social derivada del paradójico individualismo gregario o egoismo de masas, la homogeneidad de las opciones políticas, el dominio de las opiniones por la publicidad y los mass media, en fin, un nuevo totalitarismo ante el que, en palabras de López Tobajas, no cabe rebelión alguna pues estamos convencidos de ejercer la libertad. Pero esta, es otra guerra.

 Existe un negacionismo procomunista mucho más hipócrita, más eficaz, y más difuso que el negacionismo pronazi …” J.F. Revel.

Anuncios

2 pensamientos en “De totalitarismos

  1. como no me aclares un poco porqué las democracias occidentrales capitalistas son un totalitarismo…
    curiosamente esas ideas sin precisar las defienden personas que quieren volver al comunismo.

    Te parece totalitario que todo el mundo, hasta Alain Benoist, pueda decir y escribir lo que se le pone en la punta de la lengua?

    En cuanto al negacionismo procomunista, 100 % de acuerdo.

  2. Yo tampoco estoy muy de acuerdo, para empezar la misma palabra “capitalismo” es terriblemente equivoca y suficientemente ambigua como para desbarrar todo lo que queramos. Pero me pareció interesante ese contrapunto de Benoist. El asigna a los totalitarismos una serie de caracteres y los aplica al “Capitalismo”. Es más interesante de lo que puede parecer a simple vista, por supuesto no tiene nada que ver ni con nazismo ni con comunismo, pero es muy sugerente.

    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s