Debate sobre el aborto. 2ª.

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Con el archifamoso caso “Roe contra Wade” los USA abrieron de forma traumática las puertas de su legislación al aborto. En 1970, Norma L. McCorvey (“Jane Roe“) demandó al Estado de Texas, cuyo fiscal era Henry Wade, solicitando su derecho a abortar y alegando que había sido violada.  Después de varios recursos, y una vez ya nacida la niña, en 1973 el Tribunal Supremo dictaminó que el feto no era sujeto de los derechos de la Constitución y que podía ser remozado del cuerpo.

El contenido central de Roe vs. Wade es que el aborto debe ser permitido a la mujer hasta el momento en que el feto se transforme en “viable”, es parte de su libertad personal.  La viabilidad se coloca cerca de los siete meses (28 semanas) pero puede ocurrir antes, incluso en las 24 semanas, y se define como el momento en que el feto sea potencialmente capaz de vivir fuera del útero materno, sin ayuda artificial. Abundando, la sentencia divide el embarazo en tres períodos, durante el primer trimestre la privacidad de la madre es sagrada y deberá estar fuera del alcance de toda regulacion legal, desde el final del primer trimestre a la “linea de viabilidad” el Estado puede regular el derecho al aborto en defensa de la salud de la madre, y a partir de la linea de viabilidad el Estado para proteger la “vida en potencia” del niño, puede hasta proscribir el aborto excepto cuando esté en juego la vida o la salud de la madre.  El “problema” es que el Tribunal Supremo flexibilizó y amplió al máximo los supuestos de “salud de la madre” incluyendo factores físicos, emocionales, psicológicos, familiares, económicos, sociales, vitales, etc, etc,  convirtiéndola más en una especie de “bienestar” o “felicidad” que en “salud” propiamente dicha,  abriendo con ello de forma genérica el derecho a abortar.

La decisión obligó a modificar todas las leyes federales y estatales que proscribían o que restringían el aborto y que eran contrarias con la nueva decisión. Roe v. Wade transformó la política nacional useña, dividiendo al país en pro-Roe (pro-elección) y anti-Roe (pro-vida), e inspirando un fuerte activismo de ambos lados.

Pero echemos la vista atrás:

Grecia: El aborto era un aspecto más de la regulación del tamaño de la población y su estabilidad. No suponía ningún problema, ni legal ni moral, solamente Aristoteles se plantea el tema más profundamente para sostener que el feto adquiría su humanidad a los 40 días de la concepción, aunque en general era muy permisivo con su práctica.

Roma (1): Sobre todo las clases altas recurrieron al aborto con profusión, como medio de control de natalidad y para evitar la división del patrimonio familiar. Los romanos no establecían distinción entre aborto y anticoncepción, pues “en Roma carecía de importancia el momento biológico en que la madre se desembarazaba de un futuro hijo que no deseaba llegar a tener.” (P. Veyne).  Desde los primeros tiempos de Roma hasta el siglo II d.C., el aborto no parece haber constituido un delito, ya que no se encuentra ninguna legislación que condene su práctica, aunque existan reflexiones morales que lo rechazan. En el período clásico, el niño por nacer era considerado “non in rerum natura, non in rebus humanis” o, como afirma Ulpiano (Digesto, 25.4.1.1.), “partus antequam edatur, mulieris portio est vel viscerum”. A finales de la república y en los primeros siglos del imperio el aborto alcanzó proporciones alarmantes. Es a partir de Septimio Severo y de su hijo Caracalla cuando surgen algunas reglas jurídicas contra el aborto, pero más por la ofensa que suponía para el padre por ejemplo que por el propio valor vital del feto.  Aunque prescindiendo de los aspectos legales, si que hubo siempre una cierta opinión pública contraria al aborto, aunque este rechazo seguía sin tener en cuenta el derecho a la vida del niño por nacer,  sino que no se aceptaba el aborto porque, por lo general, encubría un adulterio o respondía a razones egoístas como no deformar el cuerpo o eliminar herederos.  También es cierto que a pesar de esta permisividad con el aborto, se le reconocieron ciertos derechos al nasciturus, por ejemplo, si la mujer embarazada estaba condenada a muerte, la ejecución se posponía hasta el nacimiento, o ciertos derechos hereditarios.

En general, todas las civilizaciones antiguas han sido muy permisivas no ya solamente con el aborto sino con el infanticidio. Sea por razones religiosas, sociales, bélicas, sexuales, económicas, etc, etc, el deshacerse de recién nacidos o de fetos era algo habitual.

No es hasta la implantación del Cristianismo, especialmente con San Agustín, que el aborto se convierte en un asunto moral y es reprobado, en principio a partir de la hominización del feto: “el aborto es homicidio solo cuando el feto se ha formado”.  Esta nueva concepción comenzó a permear los códigos legales de los paises católicos que tendieron a penalizar el aborto,  si bien en la práctica se seguían realizando sobre todo por cuestiones socioeconómicas.

A partir de la Segunda Guerra Mundial los paises industrializados empiezan a liberalizar sus legislaciones sobre el Aborto, en especial los paises socialistas, aunque estos últimos desde concepciones de puro interés estatal. Pero es a partir de la sentencia Roe contra Wade, que acoge favorablemente reivindicaciones del movimiento social proabortista de finales de los sesenta, cuando comienza la moderna regulación legal del aborto y el debate en torno a sus aspectos morales, biológicos, penales, etc.

Hoy en día, las legislaciones de los diversos países, según su posición frente al aborto pueden ser clasificadas de la siguiente manera

1) Legislaciones más liberales:

El aborto es permitido ya sea por solicitud de la mujer embarazada, por motivos de salud, eugenésicos o motivaciones de tipo socioeconómico. Por lo tanto si una mujer decide abortar, no tiene que demostrar que fue violada o que tiene suficientes hijos, como tampoco debe tener el aval de varios médicos que certifiquen un posible riesgo a la salud: simplemente basta con la petición de la mujer.

Este grupo está conformado por cuarenta países entre los cuales encontramos a Estados Unidos, Canadá, Holanda, Austria, Noruega, Grecia, Dinamarca, Vietnam, Cuba y China, entre otros.

2) Legislaciones que permiten causas amplias:

Actitud comprensiva hacia el aborto. Aunque no es suficiente la petición de la mujer, se incluyen diferentes motivos válidos para justificar un aborto como la protección de la vida y la salud de la mujer, la violación, el incesto, las razones eugenésicas o los factores sociales y económicos.

Este grupo comprende alrededor de 31 países, entre los cuales están Gran Bretaña, Alemania, Italia, España, Japón, Israel, Sudáfrica, la India, Barbados y Bélice.

3) Legislaciones más restrictivas:

Admiten entre dos y cuatro causales de excepción. Además de permitir el aborto cuando la continuación del embarazo pone en risgo la vida de la mujer, también admite los motivos eugenésicos (daño fetal), y la protección de la salud de la mujer, o bien cuando el embarazo se debió a violación o incesto.

Entre los 59 países que integran este grupo se encuentran Argentina, Brasil, México, Arabia Saudita y Tailandia.

4) Legislaciones que permiten el aborto terapéutico:

Sólo permite el aborto para salvar la vida de la mujer afectada. Entre los países más poblados de este grupo vale mencionar a Indonesia, Irán, Egipto, Venezuela, Nigeria y Afganistán.

5) Legislaciones totalmente prohibitivas.

Se prohibe el aborto de modo total y sin admitir causa de excepción alguna. Los países que cuentan con esta legislación son Colombia, Chile, Honduras, Filipinas, Somalía, Haití, República Dominicana, Andorra y El Vaticano, entre otros.

** En Europa:

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Hay que hacer una precisión muy importante, y es el tema de los plazos. Cada una de estas legislaciones, independientemente de su permisividad en cuanto a las causas o motivos, regula una serie de plazos al modo de la sentencia Roe vs Wade, en los que tienen mayor o menor incidencia la libertad o permisividad de abortar. Así, en general el aborto es libre en las 12 primeras semanas, y después de esa fecha la norma va exigiendo ciertos requisitos (peligro de la salud de la madre, etc) y condiciones según el país que estudiemos.

** En el mundo:

AbortionLawsMap

Quizás la más aberrante legislación sobre el aborto en la historia moderna fué la protagonizada por el régimen socialista rumano de Ceacescu que lo prohibió radicalmente considerando al embrión humano propiedad del Estado, y ordenó a toda mujer el deber patriótico de tener al menos cuatro hijos.  El resultado fué miles de mujeres muertas por abortos clandestinos y cantidades ingentes de bebés y niños abandonados.

(1) .-Angélica Margarida Mansuilla e Elda Edith Cecco- El aborto en Roma: Consideraçiones juridicas y morales

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