Bar “España”

Cuenta Jon Juaristi en su “Bucle”, que Federico Krutwig, representante del nacionalismo vasco cultural de postguerra, era defensor de la existencia de la Atlantida y de su condición de patria de origen de los vascos. Idea, por demás, con la que ya había coqueteado Sabino Arana, aunque no profundizara demasiado en ella, porque para Sabino lo de menos era de donde procedían los vascos sino que lo importante era que no tuviesen nada que ver con los españoles, «gentes incultas, brutales y afeminadas» y miembros de «la nación más abyecta de Europa»

Viene esto al caso, porque ese Namor euskerico, que responde al nombre de Juanjo y a la profesión de Lendakari, arrogándose su fabuloso e inmaculado origen atlante, sin sombra hispana, se permitió el lujo de decir durante su visita a Chile y ante su presidenta, Michelle Bachelet, que España “es un país de camareros“.

Sigue leyendo