Kirk Douglas sin doblaje.

En su indispensable “La Obsesión Antiamericana” J.F. Revel se hace eco de las protestas de un viejo inmigrante judío polaco, Issur Danielovich Demsky, contra la instauración del español como primera lengua en las escuelas elementales californianas. “En nuestra casa hablábamos yiddish. Nuestros vecinos de rellano hablaban italiano con sus padres, pero en la escuela todos nosotros, los niños, aprendíamos el inglés. Si no hubiera sido así, nunca habría podido ser el actor que, gracias a mi inglés correcto, pude llegar a ser.” El tal Issur ha pasado a la historia como Kirk Douglas.

Por lo demás, el bilingüismo fue rechazado por referéndum en California. Los progenitores hispanos, chinos o coreanos no estaban tan seguros de la bonanza de la medida como los lobbys progresistas norteamericanos. Donde se había llevado a cabo, los padres se dieron cuenta de que sus hijos al utilizar el español a la vez en casa y en la escuela, si bien adquirían en clase un inglés rudimentario, suficiente para la vida corriente y los oficios no especializados, no lo dominaban, en cambio lo bastante para después hacer estudios más prolongados y lograr empleos especializados o incluso ingresar en la universidad y acceder a las profesiones intelectuales. Resultaba tanto más nefasto para ellos cuanto que su español –el de las familias, la mayoría modestas y con frecuencia analfabetas- era también algo tosco. Sigue leyendo