Laureles en la derrota. (Fin de la trilogía que me ha salido)

   Reuters

   Esta ha sido una gran semana para los aficionados al fútbol. El martes redescubrimos el placer de ver un buen partido, un extraordinario espectáculo lleno de fuerza, técnica, nobleza, emoción, nervio, velocidad, lucha, pasión, en fin, FUTBOL, y el fútbol, ya se sabe, es inglés.

    Pero el jueves asistimos a otra cosa, a una de las noches más apasionantes y conmovedoras que yo haya pasado nunca delante de un televisor. Dos horas en las que un pequeño equipo del Sur de Madrid, cual Viriato redivivo, mantuvo en jaque al poderoso imperio bávaro de las pastillas. En inferioridad númerica, contra un equipo omnipotente y terriblemente eficaz, marcialmente alemán, dió toda una lección de entrega, de dignidad y de vergüenza torera.

Sigue leyendo

Anuncios

Númenes en la dehesa

 Año 2013. Mañana ruda de diciembre en el Sur de España. Un “tulio”, castaño, retinto, con ojos de perdiz, trota por la pradera en dirección al Norte. Se ha escapado de la cerca, tiene cinco años y pesa 530 kilogramos y sus cuernos relucen astifinos zanjando la niebla hasta disiparla a su alrededor.

 

Lleva sangre Murube, quizá la mejor que ha dado este encaste, actualmente amoruchado y que ha quedado para correr detrás de los caballos de rejoneo, y de Pedrajas, la linea más fiera de ascendencia Parladé. Aligera el paso, el sol va rompiendo, aliviando la mañana.

  Sigue leyendo

Búlgaros en la derecha.

La prensa diaria concede al discurso de Esperanza Aguirre de ayer en el Foro ABC la más alta consideración en sus primeras planas, y no tanto por lo que explicitamente expresa, que no es en absoluto leve, sino por lo que todos los medios han interpretado que sugiere.

Y lo que sugiere, no es otra cosa que Esperanza Aguirre estaría dispuesta a presentar su candidatura a la presidencia del Partido Popular en el Congreso Nacional de Junio, y que en estos momentos se hallaría tanteando los necesarios apoyos para llevarla a efecto.

Sinceramente deseo que lo logre, como desearía que lo hiciese de una vez por todas Alberto Ruiz Gallardón, o Francisco Camps. Como desearía que tras un debate de ideas, proyectos y equipos entre todos los candidatos, las bases eligieran por mayoría a uno de ellos, y como desearía que una vez elegido uno de ellos, todo el partido se pusiera a su disposición como una sola persona.

Sigue leyendo